Hacia una España federal.
La superación de la España de las autonomías sería sin duda una nueva nación de estados federados. Creo que en ese nuevo marco político los partidos nacionalistas, mal llamados moderados, se encontrarían más cómodos, sin duda quedarían en el ostracismo los partidos independentistas y finalmente condenados a una lenta desaparición, o a desempeñar un papel, no ya secundario si no más bien terciario.
Sin duda el político más apto para realizar este cambio radical es José Luis Rodríguez Zapatero, lástima que no tenga la mayoría suficiente para cambiar la constitución de manera que nos convirtiéramos en un Estado Federal.
Mientras no consigamos convertir a España en lo que realmente desea ser, un verdadero Estado plural, que el Estado de las autonomías no consigue satisfacer, siempre llevaremos con nosotros los pequeños partidos “rémoras” que engordarán las arcas de sus comunidades con la banal excusa de su falsa nacionalidad.
Sin duda es bastante obvio los problemas económicos que representarían para Cataluña y el País Vasco una separación del Estado español, las grandes perdedoras serían ellas y el resto de España el gran beneficiado.
Máxime hoy en día cuando un gran porcentaje de portugueses estarían de acuerdo o a favor con una unión con España, el querer separarse de ésta es sin lugar a dudas una idea retrógrada, desfasada, y sumamente desacertada. Sin embargo un estado federal daría también cabida a la nación de Portugal, lo cual supondría un crecimiento económico para todos los estados federales que formarían nuestra nueva España.
viernes, 28 de marzo de 2008
La Posibilidad de la Existencia de Dios.
De la razonabilidad de la existencia de Dios.
La idea de Dios es argumentada en el campo de la metafísica, desde las demostraciones ontológica, o cosmológica, si la refutación de estas demostraciones es que son argumentaciones en el campo de la metafísica y que por esto no pueden ser llevadas al campo de la experiencia, se entiende aquí que toda demostración de la no existencia de Dios queda también invalidada por tratarse de demostraciones que no pueden llevarse al campo de lo experimentable.
Lo que ocurre es que las argumentaciones que puedan hacerse en el campo de la metafísica de la existencia de Dios, hacen que la idea de Dios no pueda ser absolutamente desechada o descartada.
Y es aquí dónde el creyente encuentra lógico y razonable su fundamentación de la existencia de Dios.
DIOS COMO REALIDAD NECESARIA.
El hombre nace con la intuición innata del bien y del mal, esta intuición del bien en el hombre, hay en el hombre un tipo de ideal del bien, y si hay
este tipo de ideal, ¿de dónde procede?.
Si identificamos a Dios como nuestro ideal del sumo bien, tenemos un referente en el cuál fijar nuestro rumbo de lo que es bueno y de lo que no. Sin Dios el bien y el mal se vuelven tan relativos y confusos que se entremezclan, aún eliminando a Dios el hombre necesita imponerse ideales del bien como lo son la declaración de derechos humanos, pero olvidamos que nacimos con la intuición del bien en nosotros y olvidamos la pregunta, obligada moralmente, del origen del bien en el hombre.
Aunque la respuesta la podamos encontrar en el hecho de que el hombre es un ser social, la pérdida del Dios como imagen ideal del sumo bien, es por sí misma un riesgo evidente pues intereses particulares, políticos o de otra índole ponen en serio peligro nuestros ideales del bien, convirtiéndolo en un valor tan relativo, tan falseable, que el mal puede ocupar su lugar sin que nos percatemos de ello.
Es por eso que la moral para ser una moral correctamente ordenada al bien, necesita de la idea de Dios como espejo en el que se refleje nuestro Bien.
Dios también se vuelve una realidad necesaria que da sentido a la cadena de causas y efectos contingentes, en el sentido de que el ente contingente debe su razón de ser a otro ente que es de suyo también contingente en el mismo sentido.
Dios es por tanto la razón necesaria en la cadena de causas y efectos contingentes. Y si es así el hombre es el fin de la creación y su existencia se llena de sentido y su idea del bien de igual forma está llena de sentido.
La otra opción supone que el hombre se haya en el Universo por el puro azar y su existencia real está por sí misma carente de sentido y en ésta realidad sin Dios, el hacer el bien o el mal no tiene mayor importancia.
La existencia del hombre sin Dios como fundamento de su realidad se vuelve ante la muerte como un vacio de sentido. El hombre tiene anhelo de infinito, para colmar su felicidad necesita llenar su vida consumiendo en progresión u ocupando su tiempo en tareas mil, éste es el verdadero opio que duerme las ansias del hombre moderno, la ansias de ser todo únicamente pueden ser colmadas por la idea de Dios.
Sin Dios no hay respuesta al ¿por qué hay algo en lugar de nada?, el Universo viene al ser por puro azar o por un simple porque sí. Es por tanto Dios una realidad necesaria para dar sentido a todo, sin Él no hay bien ni mal, no hay forma de colmar las ansias del hombre de infinito, que necesitará calmar su necesidad de Dios, con trabajo, con el consumo, buscará su sentido en miles de cosas que no llenarán su necesidad de infinito, se hallará perdido ante la muerte o se conformará con la nada, el vacio nihilista con todos los peligros que conlleva para la idea del bien, se dará cuenta de que en verdad haber existido o no, no habría supuesto mayor diferencia.
El hombre es un ser perdido sin Dios, un ser sin sentido, por ello la realidad de Dios es necesaria. La aceptación de la no existencia de Dios no es en realidad madurez, si no más bien una resignación ante un fin de la vida falto de sentido, y un autoengaño intentando buscar la felicidad utlizando todo el “opio” que una sociedad materialista y hedonista puede proporcionarte, el ateo, el nihilista necesitan autoengañarse en su búsqueda de la felicidad y resignarse a que no encontrarán nada más que un sucedaneo de felicidad.
Es por ello que esta cultura impregnada de materialismo y hedonismo necesita rebajar sus límites morales hasta puntos insospechados. De nuevo Dios se presenta como alternativa de realidad necesaria.
Se confunden amigos si creen que yo estoy intentando probar la existencia de Dios en el orden empírico.
Estoy intentando demostrar lo necesario de la realidad de Dios para el sujeto cognoscente.
Es del todo cierto que el hombre como animal social tenga sus normas de grupo y quien quiera puede ver en ellas el origen del bien y del mal. Pero no podrá demostrar como los grupos de hombres no son exterminadores de los demás grupos pues eliminar a otros congéneres es beneficioso para un grupo en particular, más territorio, más caza.
Los chimpances siguen enfrentándose territorialmente a los demás grupos, podríamos decir que el hombre estuvo “tocado por la gracia divina” al decidir pensar en lo transcendente, y poder idealizar su concepto del bien en uno de suyo mayor que el bien próximo y primero del grupo, en un Bien mayor que transciede toda realidad, podemos pensar quizá que el hombre es un animal enfermo de esquizofrenia que no sabe distinguir lo real de lo irreal, todas las culturas que han evolucionado más son las que pudieron idealizar este concepto del un Bien Superior que necesariamente era transcendente, ¿es por tanto el hombre un animal esquizoide enfermo?.
Es el hecho de la relatividad moral lo que hace necesario fijar un Bien que transciende la realidad, para que el relativismo moral no se convierta en la moralidad nazi por poner un ejemplo, o la moralidad del Japón Imperial, o sin llegar a esos extremos podemos darnos cuenta de quién tiene una superioridad moral que haga imponer su Dios reflejo de un bien mayor, en tanto que su Dios es superior moralmente al del otro y un bien mayor para la humanidad en su conjunto, con criterios objetivos la moralidad de la religión hindú es inferior a la moralidad cristiana, la sociedad de castas que condena a una mujer a la prostitución y que debe aceptar esta casta por el Darma y que la correcta aceptación de éste mejora su Karma, es una prueba de inferioridad moral.
Argumentan que eliminar a Dios de la ecuación moral no implica una degradación moral. Lo cierto es que tales experimientos se realizaron en la Unión Soviética, y en primer lugar podemos observar la masacre cometida por Stalin, en segundo lugar el descontento, apatía y angustia del pueblo que llevaron a un reconocimiento de su derrota y no por que quedaran nostálgicos de la Idea del Bien, dado que estos habían sido exterminados de la sociedad, si no por el segundo punto.
Hoy en día ese anhelo de infinito, que no es otra cosa que el deseo de Dios pretenden sustituirlo por el “sueño americano”, es el sucedaneo de dios, el opio del pueblo para dormir la conciencia humana y esa idea del Bien sustituirla por un declaración de derechos humanos, que puedan ser jurídicamente pisoteados siempre que queramos o consideremos necesario hacerlo. Es por ello que no hay nada que pueda superar al la idea de Dios como ideal del sumo bien, podríamos apelar a que si no podemos imaginar nada más perfecto en el orden de lo moral necesariamente tiene que existir. Pero yo apelo a que es necesario para el hombre la idea de Dios como fuente del ideal del bien, y como fuente de lo moral, y única verdad que realmente pueda colmar la necesidad de felicidad del hombre. Es por ello que la realidad de Dios es necesaria.
En las teorias ceintificas se aplica la navaja de occam, por qué aquí no podemos aplicarla, aunque estemos hablando en un orden metafísico, que no parte mi demostración de lo irreal si no de la más objetiva visión de la realidad humana, es cierto que en última instancia deba darse un salto al orden metafísico, pero yo no he utilizado ningúna idea metafísica como partida de mi demostración.
Si la realidad obserbable nos lleva a la conclusión de una idea o concepto, que se deriva de lo real y objetibable e influye en ella, no es justo considerar esa idea-concepto como verídica, no sería Dios por tanto en el campo de los conceptos tan real como la libertad, la justicia, etc, Es más no sería incluso más necesario que éstas.
No hace falta que desmonten las demostraciones, ni cosmológica, ni ontológica, que también aquí he insinuado, estos argumentos sabemos todos de sobra que son rebatibles lo importante de ellos son que evocan esa realidad intangible de la divinidad.
LA CONCIENCIA.
Aunque no se nos vaya a castigar tenemos conciencia de haber realizado un mal. Éste y no otra es la razón de la moral, se arguye que la razón del bien y del mal parten en el hombre de su condición de animal social, pero si el bien y el mal dependieran únicamente de la condición de animal social del hombre, es decir que es malo robar por ser malo para un grupo, etc., y es el grupo el que por razones sociales y lógicas impone estas normas, el hombre no tendría por qué tener un sentimiento de culpa cuando tansgrede ciertas normas mientras el grupo no tuviese conocimiento de su transgresión.
Por ejemplo un supuestos conductor, que supuestamente es una persona equilibrada mentalmente, que pasa por un poblado en su carretera y lo hace incumpliendo las normas de velocidad, es decir sumamente rápido y sin respetar, por ejemplo, un semáforo y atropeya a un niño arrebatándole la vida, aún sabiendo a ciencia cierta que nadie ha visto su matrícula y que nadie podrá jamás demostrar que fue el quién cometió el atropeyo, aún teniendo estos datos como seguros, ya sea por ser el jefe de policia de tráfico o por cualquier otro supuesto, la conciencia de haber cometido una falta gravísima no le dejaría descansar en paz, aún sabiendo que el grupo no podría jamás pobrar su culpabilidad.
Es aquí en el orden de la conciencia de donde parte la moralidad en el hombre, es un conocimiento interior de lo que está bien y de lo que no. De manera que no podríamos asemejar el hombre a otros animales sociales, como podría ser el chimpancé, este simplemente desarrolla su papel en el grupo, pero no una moralidad de lo que está bien y de lo que no en el grupo, simplemente desarrollan unas pautas en las que actua el grupo pero no normas morales que rectifican y perfeccionan las pautas del grupo, y ni mucho menos tienen conciencia de haber obrado correctamente o incorrectamente, por ejemplo es típico el comportamiento de un tipo de macho agresivo y joven dentro de un grupo de chimpancés que llega incluso a matar a crias arrebatándoselas a sus madres, su comportamiento pudiese ser achacable a un exceso de hormonas de testosterona, pero nunca éste chimpancé desarrolla una sentimiento de culpabilidad que sería achacable a la conciencia.
Todos los demás animales sociales desarrolan pautas de comportamiento en grupo pero nunca una moral del grupo, ni la conciencia del mal y del bien, fuente de la moral humana y realidad en la cual nos basamos en afirmar que la moral, o la conciencia del bien y del mal, es algo innato en el hombre. Y propio y exclusivo de éste como animal.
Por lo que veríamos posible que esta conciencia tuiviese su fuente en una realidad transcendente o en la divinidad, en definitiva en Dios, pero es indudable que dar este salto de lo que es real, como es la conciencia, a una realidad transcendente o metafísica, es un salto que no puede ser probado, si no más bien argumentado dado que no encontramos en la naturaleza algo que nos de razón del por qué de la exlusividad de la conciencia en el hombre, apelamos a una razón transcendente o supramundana.
Insisto en que como ésta todas las argumentaciones de la existencia de Dios, dan en última instancia un salto más allá, e indemostrable, a toda su argumentación que puede haber estado en el orden de lo real o dentro de nuestro conocimiento empírico pero finalmente apelan a algo que por su naturaleza no puede ser en su totalidad cognoscible por el entendimiento limitado de la mente humana, simpre podremos dar cuenta de lo que Dios es hacia nosotros o en nuestro entendimiento pero nunca de su total realidad, es por ello que se utilizan los términos en referncia a los atributos divinos como quad nos y no de lo que de Dios es realiter, por ello siempre cabe el debate dentro de los atruibutos divinos. Aún así ya Platón tuvo la noción de considerar la Idea del Bien como perfección de la que todo manaba, y no es si no una idea de Dios, nosotros contamos con revelaciones del mismo Dios, argumentar de cómo son lógicas que éstas revelaciones vengan de Dios por favor no me lo pidan en este hilo si lo desean dado que sería largo de exponer pídanme que exponga las razones en otro hilo, son por estas revelaciones que podemos definir mejor los atributos de Dios, lo que conocemos de Él es lo que Él nos ha dado ha conocer.
También es de notar que suponiendo a Dios como lo suponemos su realidad es muy diferente a la nuestra, por ejemplo su tiempo no es el mismo que el nuestro que sería pasado, presente y futuro, su tiempo es la eternidad, de forma que nuestro vocabulario sirve para describir nuestra realidad, por eso es limitado a la hora de hablar de la realidad divina y Dios puede verse limitado a la hora de expresar en su totalidad su realidad al hombre, de manera que cuando se da a conocer a éste lo hace de forma que el hombre pueda comprenderle y no es posible darse a conocer en una sola teofanía, por eso son infundadas las críticas sobre la esencia divina que se basan en una o varias teofanías similares y obvian las demás. Es decir quen para asegurar que un atributo de Dios es la inmisericorida no pueden seleccionar unos textos bíblicos en donde Dios se muestra implacable obviando en los que muestra su misericordia, para tratar de los atributos de Dios o lo entendemos como creador y tratamos a un Dios filosófico, o lo entendemos como el Dios religioso para lo cual es preciso la totalidad de su revelación, es decir de la totalidad de la Biblia o del mensaje de cada religión en su totalidad, es decir la totalidad del libro sagrado del judaísmo, o el Corán para el Dios mulsumán.
La idea de Dios es argumentada en el campo de la metafísica, desde las demostraciones ontológica, o cosmológica, si la refutación de estas demostraciones es que son argumentaciones en el campo de la metafísica y que por esto no pueden ser llevadas al campo de la experiencia, se entiende aquí que toda demostración de la no existencia de Dios queda también invalidada por tratarse de demostraciones que no pueden llevarse al campo de lo experimentable.
Lo que ocurre es que las argumentaciones que puedan hacerse en el campo de la metafísica de la existencia de Dios, hacen que la idea de Dios no pueda ser absolutamente desechada o descartada.
Y es aquí dónde el creyente encuentra lógico y razonable su fundamentación de la existencia de Dios.
DIOS COMO REALIDAD NECESARIA.
El hombre nace con la intuición innata del bien y del mal, esta intuición del bien en el hombre, hay en el hombre un tipo de ideal del bien, y si hay
este tipo de ideal, ¿de dónde procede?.
Si identificamos a Dios como nuestro ideal del sumo bien, tenemos un referente en el cuál fijar nuestro rumbo de lo que es bueno y de lo que no. Sin Dios el bien y el mal se vuelven tan relativos y confusos que se entremezclan, aún eliminando a Dios el hombre necesita imponerse ideales del bien como lo son la declaración de derechos humanos, pero olvidamos que nacimos con la intuición del bien en nosotros y olvidamos la pregunta, obligada moralmente, del origen del bien en el hombre.
Aunque la respuesta la podamos encontrar en el hecho de que el hombre es un ser social, la pérdida del Dios como imagen ideal del sumo bien, es por sí misma un riesgo evidente pues intereses particulares, políticos o de otra índole ponen en serio peligro nuestros ideales del bien, convirtiéndolo en un valor tan relativo, tan falseable, que el mal puede ocupar su lugar sin que nos percatemos de ello.
Es por eso que la moral para ser una moral correctamente ordenada al bien, necesita de la idea de Dios como espejo en el que se refleje nuestro Bien.
Dios también se vuelve una realidad necesaria que da sentido a la cadena de causas y efectos contingentes, en el sentido de que el ente contingente debe su razón de ser a otro ente que es de suyo también contingente en el mismo sentido.
Dios es por tanto la razón necesaria en la cadena de causas y efectos contingentes. Y si es así el hombre es el fin de la creación y su existencia se llena de sentido y su idea del bien de igual forma está llena de sentido.
La otra opción supone que el hombre se haya en el Universo por el puro azar y su existencia real está por sí misma carente de sentido y en ésta realidad sin Dios, el hacer el bien o el mal no tiene mayor importancia.
La existencia del hombre sin Dios como fundamento de su realidad se vuelve ante la muerte como un vacio de sentido. El hombre tiene anhelo de infinito, para colmar su felicidad necesita llenar su vida consumiendo en progresión u ocupando su tiempo en tareas mil, éste es el verdadero opio que duerme las ansias del hombre moderno, la ansias de ser todo únicamente pueden ser colmadas por la idea de Dios.
Sin Dios no hay respuesta al ¿por qué hay algo en lugar de nada?, el Universo viene al ser por puro azar o por un simple porque sí. Es por tanto Dios una realidad necesaria para dar sentido a todo, sin Él no hay bien ni mal, no hay forma de colmar las ansias del hombre de infinito, que necesitará calmar su necesidad de Dios, con trabajo, con el consumo, buscará su sentido en miles de cosas que no llenarán su necesidad de infinito, se hallará perdido ante la muerte o se conformará con la nada, el vacio nihilista con todos los peligros que conlleva para la idea del bien, se dará cuenta de que en verdad haber existido o no, no habría supuesto mayor diferencia.
El hombre es un ser perdido sin Dios, un ser sin sentido, por ello la realidad de Dios es necesaria. La aceptación de la no existencia de Dios no es en realidad madurez, si no más bien una resignación ante un fin de la vida falto de sentido, y un autoengaño intentando buscar la felicidad utlizando todo el “opio” que una sociedad materialista y hedonista puede proporcionarte, el ateo, el nihilista necesitan autoengañarse en su búsqueda de la felicidad y resignarse a que no encontrarán nada más que un sucedaneo de felicidad.
Es por ello que esta cultura impregnada de materialismo y hedonismo necesita rebajar sus límites morales hasta puntos insospechados. De nuevo Dios se presenta como alternativa de realidad necesaria.
Se confunden amigos si creen que yo estoy intentando probar la existencia de Dios en el orden empírico.
Estoy intentando demostrar lo necesario de la realidad de Dios para el sujeto cognoscente.
Es del todo cierto que el hombre como animal social tenga sus normas de grupo y quien quiera puede ver en ellas el origen del bien y del mal. Pero no podrá demostrar como los grupos de hombres no son exterminadores de los demás grupos pues eliminar a otros congéneres es beneficioso para un grupo en particular, más territorio, más caza.
Los chimpances siguen enfrentándose territorialmente a los demás grupos, podríamos decir que el hombre estuvo “tocado por la gracia divina” al decidir pensar en lo transcendente, y poder idealizar su concepto del bien en uno de suyo mayor que el bien próximo y primero del grupo, en un Bien mayor que transciede toda realidad, podemos pensar quizá que el hombre es un animal enfermo de esquizofrenia que no sabe distinguir lo real de lo irreal, todas las culturas que han evolucionado más son las que pudieron idealizar este concepto del un Bien Superior que necesariamente era transcendente, ¿es por tanto el hombre un animal esquizoide enfermo?.
Es el hecho de la relatividad moral lo que hace necesario fijar un Bien que transciende la realidad, para que el relativismo moral no se convierta en la moralidad nazi por poner un ejemplo, o la moralidad del Japón Imperial, o sin llegar a esos extremos podemos darnos cuenta de quién tiene una superioridad moral que haga imponer su Dios reflejo de un bien mayor, en tanto que su Dios es superior moralmente al del otro y un bien mayor para la humanidad en su conjunto, con criterios objetivos la moralidad de la religión hindú es inferior a la moralidad cristiana, la sociedad de castas que condena a una mujer a la prostitución y que debe aceptar esta casta por el Darma y que la correcta aceptación de éste mejora su Karma, es una prueba de inferioridad moral.
Argumentan que eliminar a Dios de la ecuación moral no implica una degradación moral. Lo cierto es que tales experimientos se realizaron en la Unión Soviética, y en primer lugar podemos observar la masacre cometida por Stalin, en segundo lugar el descontento, apatía y angustia del pueblo que llevaron a un reconocimiento de su derrota y no por que quedaran nostálgicos de la Idea del Bien, dado que estos habían sido exterminados de la sociedad, si no por el segundo punto.
Hoy en día ese anhelo de infinito, que no es otra cosa que el deseo de Dios pretenden sustituirlo por el “sueño americano”, es el sucedaneo de dios, el opio del pueblo para dormir la conciencia humana y esa idea del Bien sustituirla por un declaración de derechos humanos, que puedan ser jurídicamente pisoteados siempre que queramos o consideremos necesario hacerlo. Es por ello que no hay nada que pueda superar al la idea de Dios como ideal del sumo bien, podríamos apelar a que si no podemos imaginar nada más perfecto en el orden de lo moral necesariamente tiene que existir. Pero yo apelo a que es necesario para el hombre la idea de Dios como fuente del ideal del bien, y como fuente de lo moral, y única verdad que realmente pueda colmar la necesidad de felicidad del hombre. Es por ello que la realidad de Dios es necesaria.
En las teorias ceintificas se aplica la navaja de occam, por qué aquí no podemos aplicarla, aunque estemos hablando en un orden metafísico, que no parte mi demostración de lo irreal si no de la más objetiva visión de la realidad humana, es cierto que en última instancia deba darse un salto al orden metafísico, pero yo no he utilizado ningúna idea metafísica como partida de mi demostración.
Si la realidad obserbable nos lleva a la conclusión de una idea o concepto, que se deriva de lo real y objetibable e influye en ella, no es justo considerar esa idea-concepto como verídica, no sería Dios por tanto en el campo de los conceptos tan real como la libertad, la justicia, etc, Es más no sería incluso más necesario que éstas.
No hace falta que desmonten las demostraciones, ni cosmológica, ni ontológica, que también aquí he insinuado, estos argumentos sabemos todos de sobra que son rebatibles lo importante de ellos son que evocan esa realidad intangible de la divinidad.
LA CONCIENCIA.
Aunque no se nos vaya a castigar tenemos conciencia de haber realizado un mal. Éste y no otra es la razón de la moral, se arguye que la razón del bien y del mal parten en el hombre de su condición de animal social, pero si el bien y el mal dependieran únicamente de la condición de animal social del hombre, es decir que es malo robar por ser malo para un grupo, etc., y es el grupo el que por razones sociales y lógicas impone estas normas, el hombre no tendría por qué tener un sentimiento de culpa cuando tansgrede ciertas normas mientras el grupo no tuviese conocimiento de su transgresión.
Por ejemplo un supuestos conductor, que supuestamente es una persona equilibrada mentalmente, que pasa por un poblado en su carretera y lo hace incumpliendo las normas de velocidad, es decir sumamente rápido y sin respetar, por ejemplo, un semáforo y atropeya a un niño arrebatándole la vida, aún sabiendo a ciencia cierta que nadie ha visto su matrícula y que nadie podrá jamás demostrar que fue el quién cometió el atropeyo, aún teniendo estos datos como seguros, ya sea por ser el jefe de policia de tráfico o por cualquier otro supuesto, la conciencia de haber cometido una falta gravísima no le dejaría descansar en paz, aún sabiendo que el grupo no podría jamás pobrar su culpabilidad.
Es aquí en el orden de la conciencia de donde parte la moralidad en el hombre, es un conocimiento interior de lo que está bien y de lo que no. De manera que no podríamos asemejar el hombre a otros animales sociales, como podría ser el chimpancé, este simplemente desarrolla su papel en el grupo, pero no una moralidad de lo que está bien y de lo que no en el grupo, simplemente desarrollan unas pautas en las que actua el grupo pero no normas morales que rectifican y perfeccionan las pautas del grupo, y ni mucho menos tienen conciencia de haber obrado correctamente o incorrectamente, por ejemplo es típico el comportamiento de un tipo de macho agresivo y joven dentro de un grupo de chimpancés que llega incluso a matar a crias arrebatándoselas a sus madres, su comportamiento pudiese ser achacable a un exceso de hormonas de testosterona, pero nunca éste chimpancé desarrolla una sentimiento de culpabilidad que sería achacable a la conciencia.
Todos los demás animales sociales desarrolan pautas de comportamiento en grupo pero nunca una moral del grupo, ni la conciencia del mal y del bien, fuente de la moral humana y realidad en la cual nos basamos en afirmar que la moral, o la conciencia del bien y del mal, es algo innato en el hombre. Y propio y exclusivo de éste como animal.
Por lo que veríamos posible que esta conciencia tuiviese su fuente en una realidad transcendente o en la divinidad, en definitiva en Dios, pero es indudable que dar este salto de lo que es real, como es la conciencia, a una realidad transcendente o metafísica, es un salto que no puede ser probado, si no más bien argumentado dado que no encontramos en la naturaleza algo que nos de razón del por qué de la exlusividad de la conciencia en el hombre, apelamos a una razón transcendente o supramundana.
Insisto en que como ésta todas las argumentaciones de la existencia de Dios, dan en última instancia un salto más allá, e indemostrable, a toda su argumentación que puede haber estado en el orden de lo real o dentro de nuestro conocimiento empírico pero finalmente apelan a algo que por su naturaleza no puede ser en su totalidad cognoscible por el entendimiento limitado de la mente humana, simpre podremos dar cuenta de lo que Dios es hacia nosotros o en nuestro entendimiento pero nunca de su total realidad, es por ello que se utilizan los términos en referncia a los atributos divinos como quad nos y no de lo que de Dios es realiter, por ello siempre cabe el debate dentro de los atruibutos divinos. Aún así ya Platón tuvo la noción de considerar la Idea del Bien como perfección de la que todo manaba, y no es si no una idea de Dios, nosotros contamos con revelaciones del mismo Dios, argumentar de cómo son lógicas que éstas revelaciones vengan de Dios por favor no me lo pidan en este hilo si lo desean dado que sería largo de exponer pídanme que exponga las razones en otro hilo, son por estas revelaciones que podemos definir mejor los atributos de Dios, lo que conocemos de Él es lo que Él nos ha dado ha conocer.
También es de notar que suponiendo a Dios como lo suponemos su realidad es muy diferente a la nuestra, por ejemplo su tiempo no es el mismo que el nuestro que sería pasado, presente y futuro, su tiempo es la eternidad, de forma que nuestro vocabulario sirve para describir nuestra realidad, por eso es limitado a la hora de hablar de la realidad divina y Dios puede verse limitado a la hora de expresar en su totalidad su realidad al hombre, de manera que cuando se da a conocer a éste lo hace de forma que el hombre pueda comprenderle y no es posible darse a conocer en una sola teofanía, por eso son infundadas las críticas sobre la esencia divina que se basan en una o varias teofanías similares y obvian las demás. Es decir quen para asegurar que un atributo de Dios es la inmisericorida no pueden seleccionar unos textos bíblicos en donde Dios se muestra implacable obviando en los que muestra su misericordia, para tratar de los atributos de Dios o lo entendemos como creador y tratamos a un Dios filosófico, o lo entendemos como el Dios religioso para lo cual es preciso la totalidad de su revelación, es decir de la totalidad de la Biblia o del mensaje de cada religión en su totalidad, es decir la totalidad del libro sagrado del judaísmo, o el Corán para el Dios mulsumán.
El jugador, (relato corto)
Aquella noche del 22 de dicembre era especial para Pau y Andrés, mientras se dirigían hacia el casino Pau sentía como si se asomara al vacio, Andrés conducía en silencio cuando pronto vieron las luces de neón del Casino Marbella y ambos de forma inconsciente sabían bien lo que iba a ocurirrir.
Pau había tenido una de esas malas rachas, sólo le quedaba su apartamento y ahora se disponía a jugar el dinero de una segunda hipoteca sobre él , tenía puestas todas sus esperanzas en esa noche de luna llena. Andrés conocía la situación de Pau, pero ya antes se habían visto en situaciones parecidas y como Pau esperaba que la diosa fortuna les fuese favorable una vez más. Dejó las llaves del coche al mozo de la puerta y entraron los dos en la sala de juego y el vértigo del juego, esa sensación que sólo los adictos conocen les recorría la espina dorsal, se dirigieron directos a la ruleta francesa, por fin Pau rompió su silencio y dirigiéndose a Andrés con una mirada un tanto fría e indiferente le dijo el momento de la verdad ha llegado.
Se sentaron en la mesa, eran buenos clientes y les llevarían las fichas a sus asientos, el cuprier era nuevo no estaba la chica de la semana anterior, Andrés pensó que era una buena señal para Pau, la chica, pensaba él, le había traido mala suerte y sin duda ella era la causa de la mala racha de Pau y de sus ciento ochenta mil euros perdidos en dos días, pidieron sus fichas Andrés cambio sólo treinta mil euros, dado que únicamente venía hoy para acompañar a Pau, que cambió sus doscientos mil últimos euros. El acento del nuevo crupier les indicó a ambos que procedía de Europa del este, el mismo jefe de sala era rumano y se acercó amablemente a invitarles a una copa y a desearles suerte, a Pau le pareció un gesto hipócrita, ese casino y esa ruleta le habían hecho perder todo cuanto tenía que menos que una buena botella de Moët Chandon, Estephan, así se llamaba el jefe de sala no puso objeciones y encargó de inmediato la botella.
Los dos viejos amigos brinadron antes de comenzar el juego, Andrés jugaba apuestas bajas de cien euros al rojo por juego, mientras que Pau empezó con quinientos al veintidos, y otros mil a los tres números, quería comprobar cuales eran las sensaciones de esa noche empezar ganando sería sin duda un buen presagio, un nova más y el sonido de la bola rodando por la ruleta y golpeando los casilleros le indicó que la suerte estaba echada, se quedó mirando fijamente el girar de la ruleta como y su mente empezó a recordar a Laura gritándole después de haberse echo una raya de cocaína adulterada, la había conseguido Andrés, sus combulsiones y cómo finalmente dejó de respirar, las imágenes del traspaso del restaurante, los acreedores, no dejeban de darle vueltas en su cabeza hasta que la maldita bola se paró en el cero y el crupier recitando la casa gana, le sacó de su ensoñamiento, y aunque no quiería reconocerlo sabía que esa era su última noche con Andrés. Siguieron jugando y a mitad de la noche Andrés se mantenía sin perder no ganar, a Pau le restaban sus últimos treinta mil en la mesa, se levantó para descansar un rato, así se lo dijo a su compañero, y se dirigió a la barra a pedir un whisky, Estephan se le acercó y le preguntó que como iba la noche y Pau resignadamente le comentó que quizá se trataba de la última noche que le viería por el casino, pensó que total daba igual mantener las apariencias y se sincero con Estephan, prácticamente un desconocido, le contó cómo en los últimos meses había perdido su restaurante, como la chica de sus sueños le había abandonado, la venta de su Porsche Carrera para pagar las deudas y que ahora se jugaba lo último que tenía su apartamento a pie de playa.
Estephan le escuchaba sin importarle nada de lo que Pau contaba, mientras le oía contar con una total indiferencia cómo lo había perdido todo, sopesaba estudiándole si Pau sería un buen candidato, Pau apuró su copa y se despidió de Estephan pensando que no volvería a verle, con paso firme se dirigió a reanudar el juego, mientras se dirigía a la mesa pensó que el trece sería un buen número para poner fin a la lenta agonía de aquella noche, se sentó y sin pensarlo colocó sus treinta mil sobre el trece, el crupier miró de soslayo a Estephan que asintió con la cabeza indicándole que aceptara la apuesta y se dirirgió al despacho del director convencido de que Pau podría ser una buena presa, así se lo pensaba vender a Vladimir.
La ruleta rodó de nuevo, la bola golpeteaba en las casillas y sería la última vez para Pau, se quedó impertérrito cuando vió salir el cero, se levantó son decir nada y se dirigió a la salida, Andrés recogió sus fichas y le siguió no se atrevía a decirle nada a Pau, cuando estaba cambiando sus fichas una camarera se les acercó y se dirigió a Pau invitándole al despacho del director, Pau estaba como ido simplememente asintió con la cabeza y la siguió cuando Andrés intentó hacer lo mismo la camarera le indicó que él no estaba invitado. En la puerta del despacho estaba Estephan mostrando una hipócrita sonrisa, adelante caballero, le dijo a Pau, que todavía no había calibrado bien las consecuencias de esa nefasta noche de juego.
El despacho estaba decorado de forma clásica con sillones de cuero negro y paredes de caoba, una moqueta verde cubría el suelo y al fondo un gran escritorio tras el cual estaba sentado Vladimir, también conocido como el Ruso, encendiendo un Cohimbra, se presentó a Pau y le invitó a que se sentara, en uno de los dos sillones que estaban delante de la mesa, Estephan tomó asiento en el otro. Vladimir se dirigió a Pau diciéndole:
-Tengo entendido que a perdido usted una buena suma esta noche.
-Así es, contestó Pau
-Según me ha contado Estephan no ha tenido una buena racha últimamente, no es así ¿señor?.
-Me llamo Pau Escobar, y sí la racha ha sido algo más que mala.
-Bien señor Escobar, usted puede llamarme Vladimir, cuánto de mala ha sido su racha…
-Bueno no creo que eso sea de su importancia señor Vladimir.
-Se equivoca, me importa y mucho, verá en mi oficio he visto a muchas personas arruinarse en el juego y cuando se trata de un casino es mucho dinero, pasan de ser personas de la alta sociedad ha convertirse en personas de la más baja suciedad, mujeres que llegan a prostituirse, hombres que si no acaban suicidándose, terminan en la cárcel, en fin hoy está usted en esa misma situación, y permítame señor Escobar que le ofrezca una salida, ¿le interesaría la posibilidad de reuperar todo lo que ha perdido?, no tiene nada que perder y sí mucho que ganar, ganaría su vida, ¿qué me dice?
-No sabría que decirle…, ¿qué tendría que hacer?
-Jugar, señor Escobar, jugar, es eso lo que más le gusta…
-Sí pero no me queda nada que jugarme.
-Bueno, no estoy de acuerdo, sí yo le ofrezco recuperar su vida, con todo aquello que perdió, sería justo que jugásemos con ella, ahora mismo su vida no vale nada, pero puede apostársela y recuperaría una vida que sí valdría algo. Su deuda sería de dos millones de euros, sí gana cada partida recuperaría cinceunta mil euros, cuarenta partidas ganadas y tendría una vida, o bien puede usted marcharse y no sé quizá tenga suerte y tenga un accidente y no llegue vivo a casa aunque lo dudo mucho señor Escobar.
A Pau ya no le importaba mucho nada, ya antes de llegar ya no tenía demasiado interés por seguir viviendo, el juego para el era una forma de autodestruirse, para otros son las drogas o las mujeres cualquier cosa, Pau llevaba en la sangre ese frenesí autodestructivo, que enmascaraba diciéndose a sí mismo que le encantaba el riesgo, de manera que sin pestañear preguntó:
-¿a qué habría que jugar?
Vladmir se carcajeó, vaya señor Escobar es usted un tipo duro, a la ruleta, pero no a la francesa si no a la de mi patria, la Rusa. Pau a partir de entonces perdería casi por completo su nombfre de pila, desde ese momento todos se dirigirían a él como Sr. Escobar o simplemente Escobar, dependiendo del rango que ocuparan en el entramado de la mafia rusa que era dónde había ido a parar.
Andrés estaba ya un poco desesperado Pau llevaba casi media hora hablando en aquel despacho, el cual ahora le parecía un tanto tétrico, de pronto la camarera que había invitado a Pau al despacho apareció de nuevo, le comentó que el Sr Escobar no iba a acompañarle, que tenía asuntos que arreglar en el casino, y que su coche estaba en la puerta esperándole. A Andrés todo aquello le parecia un tanto raro pero estaba verdaderamente enfadado con Pau por lo que decidió macharse.
Subió al coche un tanto irritado y antes de que conectara la llave un hilo de pesca de acero le envolvió el cuello, intentó resistirse pero cuanto más se movía más rápido perdía el aire de sus pulmones y el hilo de acero fue clavándose en su cuello hasta rasgarle la yugular izquierda, todo aquello se lleno de pronto de sangre, el aparcacoches acudió raudo a ayudar, apartó a Andrés del asiento del conductor y se llevaron el coche a la parte trasera del casino, donde disolverían el coche, a Andrés y toda la ropa machada de sangre en un gran tanque de un potente ácido sulfúrico.
Vladimir no quería perder tiempo, y se dirigió a Pau impiliéndole a jugar esa misma noche, Pau estaba ansioso y aceptó el reto. Le pusieron una capucha negra y le suvieron a una limusina, condujeron durante una media hora y se pararon en un caserón antiguo.
Estephan le ofreció algo de opio para calmar los nervios, pero Pau se encontraba extrañamante tranquilo y en paz, de manera que rechazó la droga que le ofreció Estephan. Cuando entraron en el caserón se oyó un disparo seguido de unos vítores, aplausos y carcajadas, alguien había ganado muchos euros por aquellos sesos reventados.
Vladimir le explicó el juego a Pau, se sentaría junto a cinco jugadores, jugarían con una venda en la cabeza y con un revólver 38 especial con un tambor de seis balas, se sortearía el orden de los disparos a las cartas de forma tal que el orden de los disparos vendría dado por las cartas ordenadas de menor a mayor, -bueno chico ahora es tu turno, no nos dejes en mal lugar- le comentó finalmente Vladimir a Pau.
Pau se acercó a la mesa y se echaron las cartas, su turno fue el tercero, los dueños de los jugadores habían realizado sus apuestas que no bajaban de seis ceros, y se aproximaban a la mesa, en primera fila.
Los jugadores debían apuntar siempre su arma de manera que la bala fuese a rebotar contra un pared situada al final del salón. Comenzaba el juego y Pau rodeado de todos aquellos desdichados, podía oir sus respiraciones jadeantes y sus aceleradas palpitaciones, pero él seguía con la misma tranquilidad pasmosa con la que salió de la limusina.Entonces empezó a pensar en Andrés, en cómo le presionó para que averiguara de dónde provenía aquella porquería que le proporcionó a Laura y mientras estuvo pensando en aquello le llegó su turno, cogió el revólver mientras recordaba las palabras de Andrés –la trajeron los rusos un tal Vladimir, eso es todo lo que he podido averiguar, lo siento Pau- se levantó de la mesa y apuntó al mafioso ruso, su dueño, descargo dos intentos fallidos, Vladimir trataba de escabullirse y de sacar su arma, pero todo fue demasiado rápido, en el quinto intento la bala explosionó, también se reventaron unos sesos pero en aquella ocasión no se oyeron aplausos ni vítores, sólo se oyó el corpulento cuerpo de Vladimir desplomándose en el suelo.
Pau había tenido una de esas malas rachas, sólo le quedaba su apartamento y ahora se disponía a jugar el dinero de una segunda hipoteca sobre él , tenía puestas todas sus esperanzas en esa noche de luna llena. Andrés conocía la situación de Pau, pero ya antes se habían visto en situaciones parecidas y como Pau esperaba que la diosa fortuna les fuese favorable una vez más. Dejó las llaves del coche al mozo de la puerta y entraron los dos en la sala de juego y el vértigo del juego, esa sensación que sólo los adictos conocen les recorría la espina dorsal, se dirigieron directos a la ruleta francesa, por fin Pau rompió su silencio y dirigiéndose a Andrés con una mirada un tanto fría e indiferente le dijo el momento de la verdad ha llegado.
Se sentaron en la mesa, eran buenos clientes y les llevarían las fichas a sus asientos, el cuprier era nuevo no estaba la chica de la semana anterior, Andrés pensó que era una buena señal para Pau, la chica, pensaba él, le había traido mala suerte y sin duda ella era la causa de la mala racha de Pau y de sus ciento ochenta mil euros perdidos en dos días, pidieron sus fichas Andrés cambio sólo treinta mil euros, dado que únicamente venía hoy para acompañar a Pau, que cambió sus doscientos mil últimos euros. El acento del nuevo crupier les indicó a ambos que procedía de Europa del este, el mismo jefe de sala era rumano y se acercó amablemente a invitarles a una copa y a desearles suerte, a Pau le pareció un gesto hipócrita, ese casino y esa ruleta le habían hecho perder todo cuanto tenía que menos que una buena botella de Moët Chandon, Estephan, así se llamaba el jefe de sala no puso objeciones y encargó de inmediato la botella.
Los dos viejos amigos brinadron antes de comenzar el juego, Andrés jugaba apuestas bajas de cien euros al rojo por juego, mientras que Pau empezó con quinientos al veintidos, y otros mil a los tres números, quería comprobar cuales eran las sensaciones de esa noche empezar ganando sería sin duda un buen presagio, un nova más y el sonido de la bola rodando por la ruleta y golpeando los casilleros le indicó que la suerte estaba echada, se quedó mirando fijamente el girar de la ruleta como y su mente empezó a recordar a Laura gritándole después de haberse echo una raya de cocaína adulterada, la había conseguido Andrés, sus combulsiones y cómo finalmente dejó de respirar, las imágenes del traspaso del restaurante, los acreedores, no dejeban de darle vueltas en su cabeza hasta que la maldita bola se paró en el cero y el crupier recitando la casa gana, le sacó de su ensoñamiento, y aunque no quiería reconocerlo sabía que esa era su última noche con Andrés. Siguieron jugando y a mitad de la noche Andrés se mantenía sin perder no ganar, a Pau le restaban sus últimos treinta mil en la mesa, se levantó para descansar un rato, así se lo dijo a su compañero, y se dirigió a la barra a pedir un whisky, Estephan se le acercó y le preguntó que como iba la noche y Pau resignadamente le comentó que quizá se trataba de la última noche que le viería por el casino, pensó que total daba igual mantener las apariencias y se sincero con Estephan, prácticamente un desconocido, le contó cómo en los últimos meses había perdido su restaurante, como la chica de sus sueños le había abandonado, la venta de su Porsche Carrera para pagar las deudas y que ahora se jugaba lo último que tenía su apartamento a pie de playa.
Estephan le escuchaba sin importarle nada de lo que Pau contaba, mientras le oía contar con una total indiferencia cómo lo había perdido todo, sopesaba estudiándole si Pau sería un buen candidato, Pau apuró su copa y se despidió de Estephan pensando que no volvería a verle, con paso firme se dirigió a reanudar el juego, mientras se dirigía a la mesa pensó que el trece sería un buen número para poner fin a la lenta agonía de aquella noche, se sentó y sin pensarlo colocó sus treinta mil sobre el trece, el crupier miró de soslayo a Estephan que asintió con la cabeza indicándole que aceptara la apuesta y se dirirgió al despacho del director convencido de que Pau podría ser una buena presa, así se lo pensaba vender a Vladimir.
La ruleta rodó de nuevo, la bola golpeteaba en las casillas y sería la última vez para Pau, se quedó impertérrito cuando vió salir el cero, se levantó son decir nada y se dirigió a la salida, Andrés recogió sus fichas y le siguió no se atrevía a decirle nada a Pau, cuando estaba cambiando sus fichas una camarera se les acercó y se dirigió a Pau invitándole al despacho del director, Pau estaba como ido simplememente asintió con la cabeza y la siguió cuando Andrés intentó hacer lo mismo la camarera le indicó que él no estaba invitado. En la puerta del despacho estaba Estephan mostrando una hipócrita sonrisa, adelante caballero, le dijo a Pau, que todavía no había calibrado bien las consecuencias de esa nefasta noche de juego.
El despacho estaba decorado de forma clásica con sillones de cuero negro y paredes de caoba, una moqueta verde cubría el suelo y al fondo un gran escritorio tras el cual estaba sentado Vladimir, también conocido como el Ruso, encendiendo un Cohimbra, se presentó a Pau y le invitó a que se sentara, en uno de los dos sillones que estaban delante de la mesa, Estephan tomó asiento en el otro. Vladimir se dirigió a Pau diciéndole:
-Tengo entendido que a perdido usted una buena suma esta noche.
-Así es, contestó Pau
-Según me ha contado Estephan no ha tenido una buena racha últimamente, no es así ¿señor?.
-Me llamo Pau Escobar, y sí la racha ha sido algo más que mala.
-Bien señor Escobar, usted puede llamarme Vladimir, cuánto de mala ha sido su racha…
-Bueno no creo que eso sea de su importancia señor Vladimir.
-Se equivoca, me importa y mucho, verá en mi oficio he visto a muchas personas arruinarse en el juego y cuando se trata de un casino es mucho dinero, pasan de ser personas de la alta sociedad ha convertirse en personas de la más baja suciedad, mujeres que llegan a prostituirse, hombres que si no acaban suicidándose, terminan en la cárcel, en fin hoy está usted en esa misma situación, y permítame señor Escobar que le ofrezca una salida, ¿le interesaría la posibilidad de reuperar todo lo que ha perdido?, no tiene nada que perder y sí mucho que ganar, ganaría su vida, ¿qué me dice?
-No sabría que decirle…, ¿qué tendría que hacer?
-Jugar, señor Escobar, jugar, es eso lo que más le gusta…
-Sí pero no me queda nada que jugarme.
-Bueno, no estoy de acuerdo, sí yo le ofrezco recuperar su vida, con todo aquello que perdió, sería justo que jugásemos con ella, ahora mismo su vida no vale nada, pero puede apostársela y recuperaría una vida que sí valdría algo. Su deuda sería de dos millones de euros, sí gana cada partida recuperaría cinceunta mil euros, cuarenta partidas ganadas y tendría una vida, o bien puede usted marcharse y no sé quizá tenga suerte y tenga un accidente y no llegue vivo a casa aunque lo dudo mucho señor Escobar.
A Pau ya no le importaba mucho nada, ya antes de llegar ya no tenía demasiado interés por seguir viviendo, el juego para el era una forma de autodestruirse, para otros son las drogas o las mujeres cualquier cosa, Pau llevaba en la sangre ese frenesí autodestructivo, que enmascaraba diciéndose a sí mismo que le encantaba el riesgo, de manera que sin pestañear preguntó:
-¿a qué habría que jugar?
Vladmir se carcajeó, vaya señor Escobar es usted un tipo duro, a la ruleta, pero no a la francesa si no a la de mi patria, la Rusa. Pau a partir de entonces perdería casi por completo su nombfre de pila, desde ese momento todos se dirigirían a él como Sr. Escobar o simplemente Escobar, dependiendo del rango que ocuparan en el entramado de la mafia rusa que era dónde había ido a parar.
Andrés estaba ya un poco desesperado Pau llevaba casi media hora hablando en aquel despacho, el cual ahora le parecía un tanto tétrico, de pronto la camarera que había invitado a Pau al despacho apareció de nuevo, le comentó que el Sr Escobar no iba a acompañarle, que tenía asuntos que arreglar en el casino, y que su coche estaba en la puerta esperándole. A Andrés todo aquello le parecia un tanto raro pero estaba verdaderamente enfadado con Pau por lo que decidió macharse.
Subió al coche un tanto irritado y antes de que conectara la llave un hilo de pesca de acero le envolvió el cuello, intentó resistirse pero cuanto más se movía más rápido perdía el aire de sus pulmones y el hilo de acero fue clavándose en su cuello hasta rasgarle la yugular izquierda, todo aquello se lleno de pronto de sangre, el aparcacoches acudió raudo a ayudar, apartó a Andrés del asiento del conductor y se llevaron el coche a la parte trasera del casino, donde disolverían el coche, a Andrés y toda la ropa machada de sangre en un gran tanque de un potente ácido sulfúrico.
Vladimir no quería perder tiempo, y se dirigió a Pau impiliéndole a jugar esa misma noche, Pau estaba ansioso y aceptó el reto. Le pusieron una capucha negra y le suvieron a una limusina, condujeron durante una media hora y se pararon en un caserón antiguo.
Estephan le ofreció algo de opio para calmar los nervios, pero Pau se encontraba extrañamante tranquilo y en paz, de manera que rechazó la droga que le ofreció Estephan. Cuando entraron en el caserón se oyó un disparo seguido de unos vítores, aplausos y carcajadas, alguien había ganado muchos euros por aquellos sesos reventados.
Vladimir le explicó el juego a Pau, se sentaría junto a cinco jugadores, jugarían con una venda en la cabeza y con un revólver 38 especial con un tambor de seis balas, se sortearía el orden de los disparos a las cartas de forma tal que el orden de los disparos vendría dado por las cartas ordenadas de menor a mayor, -bueno chico ahora es tu turno, no nos dejes en mal lugar- le comentó finalmente Vladimir a Pau.
Pau se acercó a la mesa y se echaron las cartas, su turno fue el tercero, los dueños de los jugadores habían realizado sus apuestas que no bajaban de seis ceros, y se aproximaban a la mesa, en primera fila.
Los jugadores debían apuntar siempre su arma de manera que la bala fuese a rebotar contra un pared situada al final del salón. Comenzaba el juego y Pau rodeado de todos aquellos desdichados, podía oir sus respiraciones jadeantes y sus aceleradas palpitaciones, pero él seguía con la misma tranquilidad pasmosa con la que salió de la limusina.Entonces empezó a pensar en Andrés, en cómo le presionó para que averiguara de dónde provenía aquella porquería que le proporcionó a Laura y mientras estuvo pensando en aquello le llegó su turno, cogió el revólver mientras recordaba las palabras de Andrés –la trajeron los rusos un tal Vladimir, eso es todo lo que he podido averiguar, lo siento Pau- se levantó de la mesa y apuntó al mafioso ruso, su dueño, descargo dos intentos fallidos, Vladimir trataba de escabullirse y de sacar su arma, pero todo fue demasiado rápido, en el quinto intento la bala explosionó, también se reventaron unos sesos pero en aquella ocasión no se oyeron aplausos ni vítores, sólo se oyó el corpulento cuerpo de Vladimir desplomándose en el suelo.
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