De la razonabilidad de la existencia de Dios.
La idea de Dios es argumentada en el campo de la metafísica, desde las demostraciones ontológica, o cosmológica, si la refutación de estas demostraciones es que son argumentaciones en el campo de la metafísica y que por esto no pueden ser llevadas al campo de la experiencia, se entiende aquí que toda demostración de la no existencia de Dios queda también invalidada por tratarse de demostraciones que no pueden llevarse al campo de lo experimentable.
Lo que ocurre es que las argumentaciones que puedan hacerse en el campo de la metafísica de la existencia de Dios, hacen que la idea de Dios no pueda ser absolutamente desechada o descartada.
Y es aquí dónde el creyente encuentra lógico y razonable su fundamentación de la existencia de Dios.
DIOS COMO REALIDAD NECESARIA.
El hombre nace con la intuición innata del bien y del mal, esta intuición del bien en el hombre, hay en el hombre un tipo de ideal del bien, y si hay
este tipo de ideal, ¿de dónde procede?.
Si identificamos a Dios como nuestro ideal del sumo bien, tenemos un referente en el cuál fijar nuestro rumbo de lo que es bueno y de lo que no. Sin Dios el bien y el mal se vuelven tan relativos y confusos que se entremezclan, aún eliminando a Dios el hombre necesita imponerse ideales del bien como lo son la declaración de derechos humanos, pero olvidamos que nacimos con la intuición del bien en nosotros y olvidamos la pregunta, obligada moralmente, del origen del bien en el hombre.
Aunque la respuesta la podamos encontrar en el hecho de que el hombre es un ser social, la pérdida del Dios como imagen ideal del sumo bien, es por sí misma un riesgo evidente pues intereses particulares, políticos o de otra índole ponen en serio peligro nuestros ideales del bien, convirtiéndolo en un valor tan relativo, tan falseable, que el mal puede ocupar su lugar sin que nos percatemos de ello.
Es por eso que la moral para ser una moral correctamente ordenada al bien, necesita de la idea de Dios como espejo en el que se refleje nuestro Bien.
Dios también se vuelve una realidad necesaria que da sentido a la cadena de causas y efectos contingentes, en el sentido de que el ente contingente debe su razón de ser a otro ente que es de suyo también contingente en el mismo sentido.
Dios es por tanto la razón necesaria en la cadena de causas y efectos contingentes. Y si es así el hombre es el fin de la creación y su existencia se llena de sentido y su idea del bien de igual forma está llena de sentido.
La otra opción supone que el hombre se haya en el Universo por el puro azar y su existencia real está por sí misma carente de sentido y en ésta realidad sin Dios, el hacer el bien o el mal no tiene mayor importancia.
La existencia del hombre sin Dios como fundamento de su realidad se vuelve ante la muerte como un vacio de sentido. El hombre tiene anhelo de infinito, para colmar su felicidad necesita llenar su vida consumiendo en progresión u ocupando su tiempo en tareas mil, éste es el verdadero opio que duerme las ansias del hombre moderno, la ansias de ser todo únicamente pueden ser colmadas por la idea de Dios.
Sin Dios no hay respuesta al ¿por qué hay algo en lugar de nada?, el Universo viene al ser por puro azar o por un simple porque sí. Es por tanto Dios una realidad necesaria para dar sentido a todo, sin Él no hay bien ni mal, no hay forma de colmar las ansias del hombre de infinito, que necesitará calmar su necesidad de Dios, con trabajo, con el consumo, buscará su sentido en miles de cosas que no llenarán su necesidad de infinito, se hallará perdido ante la muerte o se conformará con la nada, el vacio nihilista con todos los peligros que conlleva para la idea del bien, se dará cuenta de que en verdad haber existido o no, no habría supuesto mayor diferencia.
El hombre es un ser perdido sin Dios, un ser sin sentido, por ello la realidad de Dios es necesaria. La aceptación de la no existencia de Dios no es en realidad madurez, si no más bien una resignación ante un fin de la vida falto de sentido, y un autoengaño intentando buscar la felicidad utlizando todo el “opio” que una sociedad materialista y hedonista puede proporcionarte, el ateo, el nihilista necesitan autoengañarse en su búsqueda de la felicidad y resignarse a que no encontrarán nada más que un sucedaneo de felicidad.
Es por ello que esta cultura impregnada de materialismo y hedonismo necesita rebajar sus límites morales hasta puntos insospechados. De nuevo Dios se presenta como alternativa de realidad necesaria.
Se confunden amigos si creen que yo estoy intentando probar la existencia de Dios en el orden empírico.
Estoy intentando demostrar lo necesario de la realidad de Dios para el sujeto cognoscente.
Es del todo cierto que el hombre como animal social tenga sus normas de grupo y quien quiera puede ver en ellas el origen del bien y del mal. Pero no podrá demostrar como los grupos de hombres no son exterminadores de los demás grupos pues eliminar a otros congéneres es beneficioso para un grupo en particular, más territorio, más caza.
Los chimpances siguen enfrentándose territorialmente a los demás grupos, podríamos decir que el hombre estuvo “tocado por la gracia divina” al decidir pensar en lo transcendente, y poder idealizar su concepto del bien en uno de suyo mayor que el bien próximo y primero del grupo, en un Bien mayor que transciede toda realidad, podemos pensar quizá que el hombre es un animal enfermo de esquizofrenia que no sabe distinguir lo real de lo irreal, todas las culturas que han evolucionado más son las que pudieron idealizar este concepto del un Bien Superior que necesariamente era transcendente, ¿es por tanto el hombre un animal esquizoide enfermo?.
Es el hecho de la relatividad moral lo que hace necesario fijar un Bien que transciende la realidad, para que el relativismo moral no se convierta en la moralidad nazi por poner un ejemplo, o la moralidad del Japón Imperial, o sin llegar a esos extremos podemos darnos cuenta de quién tiene una superioridad moral que haga imponer su Dios reflejo de un bien mayor, en tanto que su Dios es superior moralmente al del otro y un bien mayor para la humanidad en su conjunto, con criterios objetivos la moralidad de la religión hindú es inferior a la moralidad cristiana, la sociedad de castas que condena a una mujer a la prostitución y que debe aceptar esta casta por el Darma y que la correcta aceptación de éste mejora su Karma, es una prueba de inferioridad moral.
Argumentan que eliminar a Dios de la ecuación moral no implica una degradación moral. Lo cierto es que tales experimientos se realizaron en la Unión Soviética, y en primer lugar podemos observar la masacre cometida por Stalin, en segundo lugar el descontento, apatía y angustia del pueblo que llevaron a un reconocimiento de su derrota y no por que quedaran nostálgicos de la Idea del Bien, dado que estos habían sido exterminados de la sociedad, si no por el segundo punto.
Hoy en día ese anhelo de infinito, que no es otra cosa que el deseo de Dios pretenden sustituirlo por el “sueño americano”, es el sucedaneo de dios, el opio del pueblo para dormir la conciencia humana y esa idea del Bien sustituirla por un declaración de derechos humanos, que puedan ser jurídicamente pisoteados siempre que queramos o consideremos necesario hacerlo. Es por ello que no hay nada que pueda superar al la idea de Dios como ideal del sumo bien, podríamos apelar a que si no podemos imaginar nada más perfecto en el orden de lo moral necesariamente tiene que existir. Pero yo apelo a que es necesario para el hombre la idea de Dios como fuente del ideal del bien, y como fuente de lo moral, y única verdad que realmente pueda colmar la necesidad de felicidad del hombre. Es por ello que la realidad de Dios es necesaria.
En las teorias ceintificas se aplica la navaja de occam, por qué aquí no podemos aplicarla, aunque estemos hablando en un orden metafísico, que no parte mi demostración de lo irreal si no de la más objetiva visión de la realidad humana, es cierto que en última instancia deba darse un salto al orden metafísico, pero yo no he utilizado ningúna idea metafísica como partida de mi demostración.
Si la realidad obserbable nos lleva a la conclusión de una idea o concepto, que se deriva de lo real y objetibable e influye en ella, no es justo considerar esa idea-concepto como verídica, no sería Dios por tanto en el campo de los conceptos tan real como la libertad, la justicia, etc, Es más no sería incluso más necesario que éstas.
No hace falta que desmonten las demostraciones, ni cosmológica, ni ontológica, que también aquí he insinuado, estos argumentos sabemos todos de sobra que son rebatibles lo importante de ellos son que evocan esa realidad intangible de la divinidad.
LA CONCIENCIA.
Aunque no se nos vaya a castigar tenemos conciencia de haber realizado un mal. Éste y no otra es la razón de la moral, se arguye que la razón del bien y del mal parten en el hombre de su condición de animal social, pero si el bien y el mal dependieran únicamente de la condición de animal social del hombre, es decir que es malo robar por ser malo para un grupo, etc., y es el grupo el que por razones sociales y lógicas impone estas normas, el hombre no tendría por qué tener un sentimiento de culpa cuando tansgrede ciertas normas mientras el grupo no tuviese conocimiento de su transgresión.
Por ejemplo un supuestos conductor, que supuestamente es una persona equilibrada mentalmente, que pasa por un poblado en su carretera y lo hace incumpliendo las normas de velocidad, es decir sumamente rápido y sin respetar, por ejemplo, un semáforo y atropeya a un niño arrebatándole la vida, aún sabiendo a ciencia cierta que nadie ha visto su matrícula y que nadie podrá jamás demostrar que fue el quién cometió el atropeyo, aún teniendo estos datos como seguros, ya sea por ser el jefe de policia de tráfico o por cualquier otro supuesto, la conciencia de haber cometido una falta gravísima no le dejaría descansar en paz, aún sabiendo que el grupo no podría jamás pobrar su culpabilidad.
Es aquí en el orden de la conciencia de donde parte la moralidad en el hombre, es un conocimiento interior de lo que está bien y de lo que no. De manera que no podríamos asemejar el hombre a otros animales sociales, como podría ser el chimpancé, este simplemente desarrolla su papel en el grupo, pero no una moralidad de lo que está bien y de lo que no en el grupo, simplemente desarrollan unas pautas en las que actua el grupo pero no normas morales que rectifican y perfeccionan las pautas del grupo, y ni mucho menos tienen conciencia de haber obrado correctamente o incorrectamente, por ejemplo es típico el comportamiento de un tipo de macho agresivo y joven dentro de un grupo de chimpancés que llega incluso a matar a crias arrebatándoselas a sus madres, su comportamiento pudiese ser achacable a un exceso de hormonas de testosterona, pero nunca éste chimpancé desarrolla una sentimiento de culpabilidad que sería achacable a la conciencia.
Todos los demás animales sociales desarrolan pautas de comportamiento en grupo pero nunca una moral del grupo, ni la conciencia del mal y del bien, fuente de la moral humana y realidad en la cual nos basamos en afirmar que la moral, o la conciencia del bien y del mal, es algo innato en el hombre. Y propio y exclusivo de éste como animal.
Por lo que veríamos posible que esta conciencia tuiviese su fuente en una realidad transcendente o en la divinidad, en definitiva en Dios, pero es indudable que dar este salto de lo que es real, como es la conciencia, a una realidad transcendente o metafísica, es un salto que no puede ser probado, si no más bien argumentado dado que no encontramos en la naturaleza algo que nos de razón del por qué de la exlusividad de la conciencia en el hombre, apelamos a una razón transcendente o supramundana.
Insisto en que como ésta todas las argumentaciones de la existencia de Dios, dan en última instancia un salto más allá, e indemostrable, a toda su argumentación que puede haber estado en el orden de lo real o dentro de nuestro conocimiento empírico pero finalmente apelan a algo que por su naturaleza no puede ser en su totalidad cognoscible por el entendimiento limitado de la mente humana, simpre podremos dar cuenta de lo que Dios es hacia nosotros o en nuestro entendimiento pero nunca de su total realidad, es por ello que se utilizan los términos en referncia a los atributos divinos como quad nos y no de lo que de Dios es realiter, por ello siempre cabe el debate dentro de los atruibutos divinos. Aún así ya Platón tuvo la noción de considerar la Idea del Bien como perfección de la que todo manaba, y no es si no una idea de Dios, nosotros contamos con revelaciones del mismo Dios, argumentar de cómo son lógicas que éstas revelaciones vengan de Dios por favor no me lo pidan en este hilo si lo desean dado que sería largo de exponer pídanme que exponga las razones en otro hilo, son por estas revelaciones que podemos definir mejor los atributos de Dios, lo que conocemos de Él es lo que Él nos ha dado ha conocer.
También es de notar que suponiendo a Dios como lo suponemos su realidad es muy diferente a la nuestra, por ejemplo su tiempo no es el mismo que el nuestro que sería pasado, presente y futuro, su tiempo es la eternidad, de forma que nuestro vocabulario sirve para describir nuestra realidad, por eso es limitado a la hora de hablar de la realidad divina y Dios puede verse limitado a la hora de expresar en su totalidad su realidad al hombre, de manera que cuando se da a conocer a éste lo hace de forma que el hombre pueda comprenderle y no es posible darse a conocer en una sola teofanía, por eso son infundadas las críticas sobre la esencia divina que se basan en una o varias teofanías similares y obvian las demás. Es decir quen para asegurar que un atributo de Dios es la inmisericorida no pueden seleccionar unos textos bíblicos en donde Dios se muestra implacable obviando en los que muestra su misericordia, para tratar de los atributos de Dios o lo entendemos como creador y tratamos a un Dios filosófico, o lo entendemos como el Dios religioso para lo cual es preciso la totalidad de su revelación, es decir de la totalidad de la Biblia o del mensaje de cada religión en su totalidad, es decir la totalidad del libro sagrado del judaísmo, o el Corán para el Dios mulsumán.
viernes, 28 de marzo de 2008
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2 comentarios:
LAS INEVITABLES DUDAS.
Si Dios existe por que tenemos un orden moral, no sería tan bien menos cierto, y en todo caso más lógico pensar que el orden moral, las normas de comportamientos entre nosotros vengan dictadas por nuestro carácter de animal social.
Si esto fuera así, si el hombre hubiese creido en dioses sin existir, si el animal supuestamente más inteligente sobre la tierra cree en Dios o dioses inventados, el hombre como especie, es un animal enfermo de esquizofrenia.
Si el hombre a creido en dioses, en más allas, en realidades transcendentales y estaba en un error, o creía ciertamente en realidades supramundanas y las creía ciertamente y éstas no existen entonces la especie humana es una especie enferma de esquizofrenia.
¿Cómo podríamos entonces explicar que un especie de animales enfermos mnetales lograran, no ya susbsistir y evolucionar en la selección de las especies, si no que además lograra ser la mejor de las especies animales de todas las que existen en la tierra?, o ¿es que quizá no seamos esquizoides?, y esas realidades existan.
Dos son por tanto las posibilidades o estamos locos o Dios y las realidades transcendetales existen con absoluta certeza. Y aplicando la navaja de Occam podríamos decir que un animal enfermo mentalmente no podría haber subsistido según la teoria de evolucion de las especies, ni mucho menos lograr lo que el hombre a logrado. Por tanto esas realidades deben necesariamente ser ciertas.
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